Desde hace cuatro años se viene desarrollando un nuevo tratamiento para enfermedades neoplásicas basado en el cartílago de tiburón.
Si bien es prematuro hablar de curación de esta enfermedad se está evaluando científicamente los avances realizados y ha aumentado el número de casos tratados. «No decimos que curamos definitivamente el cáncer, pero estamos mejorando la calidad de vida de esos enfermos» afirmó el doctor José Menéndez López, director de uno de los equipos de médicos especialistas en estos tratamientos en Cuba.
La cuestión es que los pacientes sometidos hasta ahora al tratamiento con un producto extraído del esqueleto cartilaginoso del tiburón, está mejorando en un porcentaje significativo sus expectativas de vida, pudiendo objetivamente verificarse una notable recuperación del apetito, disminución de los episodios dolorosos y una remisión de la anemia.
Pero lo más revelador es que los pacientes tratados padecían de la enfermedad en estado refrectario a las terapias habituales, es decir se trataba de casos donde la medicina moderna y tradicional había agotado las instancias sin resultados.
El principio activo basado en esta sustancia del cartílago de los tiburones, fue investigado por los biólogos norteamericanos, que comprobaron que el único animal de la naturaleza que no genera enfermedades neoplásicas tumorales ni siquiera por inducción de laboratorio, es el tiburón.
Dicho de otro modo, estos predadores nunca tienen cáncer. Se desconoce la razón, pero no hay que olvidar que este animal es uno de los más antiguos de la naturaleza y se ha conservado durante millones de años, desde los albores del planeta en estado primitivo sin evolucionar.
