Requerimientos energéticos

Aún no está muy estudiado que los requerimientos energéticos disminuyan con la edad, especialmente ahora que la actividad física es mayor en las personas de edad avanzada. Asimismo, dietas con un aporte calórico inferior a 1800 calorías para las mujeres y 2300 calorías para los hombres, probablemente sean inadecuadas en cantidad de proteínas y micronutrientes, por lo que deberán ser evitadas. Para calcular los requerimientos energéticos se debe tener en cuenta que es necesario mantener un balance equilibrado en función de la actividad física y el gasto energético basal (la relación entre el consumo de energía y la energía necesaria por el organismo).
Por ende, lo más recomendable es desarrollar una alimentación con un moderado aporte energético, para evitar el riesgo de obesidad.

Requerimientos proteicos

La ración proteica está relacionada con la energética; de esta manera, podría parecer que debido a la reducción de contenido proteico en la masa corporal, las necesidades son menores, pero esta premisa no es cierta. De este modo, hay que asegurar el aporte adecuado sobre todo en los portadores de enfermedades crónicas y en los ancianos que viven solos. Las proteínas suponen un 20% de la dieta en la tercera edad. Por tanto, para no exceder esta cantidad, siempre es preferible preparar pescados antes que carnes, combinados con verduras y hortalizas. Los estados carenciales en proteínas pueden causar trastornos graves como alteraciones cutáneas, edemas o fatiga.

Requerimientos de carbohidratos

Los especialistas recomiendan incluir en forma de carbohidratos del 55 al 60% del valor calórico total de la dieta. Por ejemplo, un aporte de hasta 200 gr. diarios de estos nutrientes es bien tolerado por las personas ancianas. La disminución de la tolerancia a la glucosa aconseja dietas con alto contenido en carbohidratos complejos y fibra (cereales integrales y verdura).