ES NORMAL TENER LUNARES; ESTOS PUEDEN SER ADQUIRIDOS O CONGENITOS…
LOS ADQUIRIDOS: son los más frecuentes, aparecen luego del nacimiento, y un individuo puede llegar a tener alrededor de veinte. Pueden desarrollarse a partir de distintos tejidos, con diferentes caracterÃsticas.
LOS CONGÃNITOS: tienen una incidencia del uno por ciento. Los pequeños miden menos de 1,5 mm; los medianos de 1,5 mm a 20 mm; y los gigantes, más de 20 mm.
En el caso de tener antecedentes personales o familiares de melanoma (cáncer de piel que puede aparecer sobre un lunar preexistente o sobre piel sana influida generalmente por las radiaciones solares), es necesario que el control lo lleve a cabo periódicamente el especialista.
De no ser asÃ, es útil que cada uno realice una observación de toda su piel.
Forma de realizar un auto-chequeo
* Sin ropas y con la ayuda de un espejo, revisar toda la superficie de la piel que esté a su alcance, no olvidando las plantas de los pies, las palmas de las manos, la zona intefdigital y los genitales.
* Para acceder visualmente a la espalda y los glúteos deberemos valemos de dos espejos enfrentados.
* Como el cuero cabelludo también debe ser controlado, es más sencillo hacerlo con la ayuda de otra persona.
* Este examen lo podemos realizar cada cuatro meses.
A qué caracterÃsticas debemos prestar atención ?
Podemos ayudarnos con la regla del A, B, C, D y E…
AsimetrÃa: el lunar debe ser simétrico (o sea que si hiciéramos pasar una lÃnea imaginaria por la mitad, quedarÃa dividido en dos partes iguales).
Bordes: es conveniente que los bordes sean regulares y no tengan escotaduras.
Color: observar si el hÃñales de un solo color o hay variaciones dentro del mismo (por ejemplo, dentro de un lunar marrón se encuentra otro color como negro, o distintas tonalidades de marrón ó rosado).
Diámetro: lunares de más de 6 mm deben ser controlados por el especialista.
Elevación: en general, los lunares elevados no son peligrosos, ‘ pero sà pueden serlo cuando dentro de la superficie lisa de un lunar aparece luego una zona elevada; o cuando se transforma de liso en sobrelevado.
Tenga presente que un lunar en un sitio de roce puede producir inflamación y, en esta situación, como también cuando hay sÃntomas de dolor, picazón o sangrado (sobretodo si es espontáneo), debe hacerse un controj dermatológico.
